YESTERDAY

Home » » Categoría Blog 1 » YESTERDAY

Posted on

Para todos aquellos que se encuentren inmersos en la Beatlemanía, ver una película como Yesterday, comedia musical estrenada en junio de este año 2019, les ofrecerá una nueva oportunidad para disfrutar de las melodías del probablemente mejor grupo de pop rock de todos los tiempos.

Aunque no figura entre las canciones de la banda sonora de esta película, recordé una del grupo británico que hacía mucha referencia al ayer, al pasado, a ese yesterday que todos hemos vivido. La mencionada y preciosa pieza musical se titula “WHEN I´M SIXTY-FOUR”, fue grabada en 1966, e incluida en uno de los álbumes más psicodélicos del grupo: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Su letra me viene al pelo para la reflexión de este artículo.

Comienza la canción ya con antecedentes de lo que se avecina: “When I get older losing my hair, many years from now…” para continuar luego describiendo la situación del posible declive etario y después rematar repetidamente con un tierno estribillo: “will you still need me, will you still feed me WHEN I’M SIXTY-FOUR”. Vamos que… con 64 años de edad, los achaques ya te situaban entonces en una senectud de cuasi dependencia. Esto se escribía al final de una de las más famosas décadas del siglo XX, la de los ’60, en los albores de la llegada a la luna y del mayo francés. Estamos hablando de hace aproximadamente 50 años. Antes de ayer.

Actualmente, aterrizando en el final del primer quinto del siglo XXI, se llega a los 60 años en plena madurez vital y formando parte de una tercera edad que 20 años más tarde da paso a la cuarta, aquella que comienza con esos 80 años de edad que prevén la llegada de “el bajón”, entendiendo éste como el periodo de más probabilidades de deterioro físico, emocional y psíquico.

Que en solo 50 años, la población española haya pasado de una esperanza de vida al nacimiento de entre  60 y 70 años en la década de 1960-70, a la actual esperanza de entre  80 y 90 años, tiene causas evidentes. Muy evidentes. Una de las más importantes es la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos que, no solo prolongan la esperanza de vida, sino que además mejoran las condiciones en patologías complicadas. He aquí algunos datos y ejemplos con su fuente, para ilustración de escépticos si los hubiere:

  • Los medicamentos mejoran la esperanza de vida. Cada 4 segundos, la esperanza de vida aumenta en 1 segundo. (1)
  • El aumento de la esperanza de vida en España entre 1970 y 2003 ha generado un incremento del 29% del PIB nacional per cápita. (1)
  • Entre 2000 y 2009 se ganaron 1,74 años de esperanza de vida, de los cuales el 73% (1,27) podrían atribuirse al efecto de la innovación terapéutica. (2)
  • La esperanza de vida mundial aumentó en 1,96 años entre 1986 y 2000, un 40% del total (0,79 años) gracias al lanzamiento de nuevos medicamentos. (3)
  • Las defunciones por VIH/sida en el mundo disminuyeron en una tercera parte entre 2000 y 2016 y se evitaron 13,1 millones de muertes. (3)
  • Las tasas de curación de la hepatitis C están aumentando hasta el 96% en solo 8-12 semanas gracias a los nuevos tratamientos. (3)
  • El cáncer tiene una tasa de supervivencia cercana al 60% en España, y el objetivo es elevarla 15 puntos en 2030. (4)

Podríamos seguir así hasta completar varias páginas, pero no procede.

Reconocer el valor que el medicamento aporta a la sociedad e invertir en su innovación incremental y radical, parece evidente y necesario para vivir más y mejor.

De aquel genial grupo anglosajón, dos de sus componentes nunca llegaron a esos 64 años de la canción. George por un cáncer de pulmón y John por el odio concentrado en el plomo de un calibre 38 de apellido Chapman. Si hubieran creado esta maravillosa pieza ayer mismo, en 2019, probablemente habrían cambiado su letra hacia algo más coetáneo y adaptado a nuestro actual envejecimiento saludable: “… will you still need me, will you still feed me WHEN I’M EIGTHY-FOUR”. Total, “veinte años no es nada” recitaba Gardel… Sic transit gloria mundi.

Francisco J. García Pascual