Emilio Moraleda volvió ayer a Espacio Marketing (Onda Cro) para seguir charlando con Paco García acerca de los "Los retos del directivo actual", libro de Moraleda que aborda aquellas conductas, competencias y valores que piensa son imprescindibles en el profesional del siglo XXI.
Your best friend is your trend
"Este es un refrán americano muy popular en su cultura empresarial. Se refiere a que el mejor amigo que tenemos en una empresa es nuestra propia evolución, nuestros números, nuestra eficiencia, nuestra conducta; es, en definitiva, el resultado de nuestro propio esfuerzo y de nuestro propio trabajo", afirma Moraleda.
La cultura del crecimiento
"El crecimiento hay que crearlo, no cae del cielo, hay que proponérselo. Hay que intentar crecer, haya crisis o no. Los líderes de las compañías tienen que tener una visión de crecimiento, una determinación a crecer siempre más que el mercado, más que los competidores". Para generar esta cultura de crecimiento el lenguaje es muy importante. La palabra 'crecer', 'crecimiento', tiene que estar muy presente en el día a día de la compañía. Además SIEMPRE hay que establecer objetivos ambiciosos, que poner el listón alto. Eso sí, tienen que ser alcanzables para no generar frustración en la gente. Por último, para esta cultura del crecimiento es muy importante reconocer y premiar los logros.
Trabajo-Resultados-Recompensa
"Si pides trabajo duro, y te lo dan, y pides resultados, y te los dan, hay que recompensar siempre, tanto económica como emocionalmente", asegura Moraleda. "La coherencia de los líderes es importante. Los líderes tienen que hacer lo que prometen. Si es así, el equipo estará preparado para volver a subir el Everest la próxima vez que se lo pidas", continúa.

Efecto secundario de los buenos resultados
"En las organizaciones de éxito pueden caer en la tentación de caer en la autocomplacencia. Si esto es así, inmediatamente después viene la decadencia; esto no falla", explica Moraleda. Un buen líder no puede cometer este error. Un buen líder nunca está satisfecho. Por ejemplo, la Selección Española de fútbol, que viene de ganar dos Eurocopas y un Mundial, no puede conformarse con lo conseguido. Tiene que seguir aspirando a más si quiere seguir cosechando éxitos. Otro ejemplo que se menciona es Rafa Nadal, que tenía 8 Roland Garros y ha conseguido su noveno. "Ya tiene que estar pensando en el décimo", afirma Moraleda.
¡Políticos fuera! De la empresa… claro
El perfil del 'político medrador' es peligroso en una empresa. Es alguien visible, simpático, que está en todas partes… menos trabajando. Suele ser alguien adulador del poder. "Si subsisten dentro de las compañías es porque alguien de más arriba lo consiente o no ha tenido la capacidad de identificarlo", afirma Moraleda. Si tienen talento, habría que tratar de reconducirlos haciéndoles trabajar duro. Si no hay talento, directamente habría que expulsarles de la organización porque son un lastre para todos.
Identificar el talento
"En nuestra sociedad, en nuestras empresas, hay mucho talento esperando a ser identificado. En este sentido, hay que intentar rodearse de los mejores, de gente mejor que tú. Los líderes mediocres procuran rodearse de gente mediocre", afirma Moraleda. "Los miembros de tu equipo, a su vez, tienen que hacer lo mismo, tienen que tratar de rodearse de gente con talento", continúa. "Así se alcanza la excelencia". La forma de identificar este talento, afirma Moraleda, es estar en continuo contacto con la gente.
Mover el banquillo
"Todo el mundo, en todo momento, tienen que tener mariposas en el estómago. El agua no se puede estancar, tiene que correr. En este sentido, la gente que no esté en forma hay que mandarla al banquillo, aunque ese alguien esté en un comité de dirección. Todos tienen que estar en forma y estar preparados para ser los mejores en los suyo, por muy senior que se sea y por muchos campeonatos que se hayan ganado".
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