
Para los que tenemos webs o blogs, tan importante es trabajar en un buen posicionamiento SEO como prevenir peligros potenciales. Estos peligros son, principalmente, el SEO negativo y las temidas penalizaciones de Google.
Las penalizaciones son, a grandes rasgos, medidas que toma Google y que reducen considerablemente la visibilidad de una página web en sus resultados de búsqueda. Es algo así como un «castigo» por no seguir sus reglas.
¿Y qué sucede si perdemos visibilidad y posicionamiento en Google? Pues que menos personas la encontrarán y visitarán, lo que se traduce en menos clientes, ventas e ingresos por publicidad.
Pero como todo en marketing digital, es posible prevenir, detectar y solucionar este problema. Dicho esto, te vamos a contar qué tipos de penalizaciones hay, cómo detectarlas y solucionarlas.
Tipos de penalizaciones
- Penalizaciones manuales: impuestas directamente por el equipo humano de Google cuando detectan que un sitio web está saltándose sus directrices (usando técnicas de spam o contenido engañoso).
- Penalizaciones algorítmicas: estas son automáticas y se producen generalmente con los cambios en los algoritmos de Google. Por ejemplo, una actualización del algoritmo puede afectar a sitios con contenido de baja calidad o enlaces poco naturales. Son las más habituales y también las más fáciles de resolver siempre y cuando se tomen las medidas oportunas.
- Penalizaciones de sector:
¿Cómo evitarlas?
Como os comentábamos antes, las penalizaciones más comunes son las del algoritmo de Google y generalmente tienen una causa: una estrategia de SEO abandonada.
Es de vital importancia ver el trabajo SEO como una inversión que requiere tiempo y que en ningún caso debe ser intermitente.
Tan importante es estar al tanto de las actualizaciones de las directrices de Google y de sus algoritmos como contenido original, útil y relevante para los usuarios. Recuerda además que nuestro sitio debe ser fácil de navegar, rápido al cargarse y con un diseño “responsive”, es decir, compatible con dispositivos móviles.
Asimismo, debes evitar completamente utilizar técnicas engañosas como el uso excesivo de palabras clave (keyword stuffing), comprar enlaces, o crear contenido duplicado.

¿Cómo recuperarte de una penalización SEO?
Aunque prevenir siempre es mejor que curar, no te preocupes porque existen formas de salir de una penalización SEO.
En el caso de que sea una penalización manual, Google te informará de la causa desde Google Search Console. Si estamos ante una penalización del algoritmo, tendrás que hacer una auditoría SEO de toda tu página web en busca de la causa.
Una vez localizado el fallo que ha producido el «castigo», tendrás que enmendarlo. Si se trata de una penalización se debe a enlaces tóxicos o poco naturales, deberás identificarlos e intentar eliminarlos.
En el caso del contenido duplicado o de mala calidad, elimínalo o trata de mejorarlo para adaptarlo a lso estándares de Google.
Una vez que hayas solucionado los problemas, tendrás que enviar una solicitud de revisión a Google Search Console explicando los pasos que has tomado para corregir los problemas y asegura que no volverás a incurrir en prácticas que violen las directrices.
Una vez hecho esto, tendrás que esperar, pues Google necesita revisar tu solicitud y reindexar tu sitio, algo que puede llevar incluso unas semanas. Recuerda, lo importante llegados a este punto es identificar el problema, corregirlo y demostrar a Google que sigues sus directrices.
Como hemos visto, las penalizaciones SEO son un engorro, pero siguiendo buenas prácticas y centrándose en ofrecer valor a los usuarios, puedes minimizar el riesgo de recibir una. Lo fundamental es no perder de vista una buena estrategia.
Si necesitas ayuda con el SEO de tu web o tu estrategia de marketing digital, no dudes en escribirnos, estaremos encantados de poner nuestros conocimientos a tu servicio.