RULETA RUSA POR NAVIDAD. CoronaCAMBIOS-19 – V Parte

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En las celebraciones de estas fiestas 2020-21, se prevé la anulación de la tradicional costumbre postprandial de jugar al parchís, al bingo, a las siete y media, al Monopoli o al Trivial. Ni siquiera el recurso de la Play Station o esports estará bien visto. Este año, se pondrá de moda jugar a la RULETA RUSA en su versión multijugador. Otro CoronaCAMBIO-19.

Como bien sabe, en la ruleta rusa una sola bala ocupa el espacio del tambor del revólver, término anglosajón derivado de to revolve, «dar vueltas». Dicho tambor suele tener entre 5 y 10 huecos para las balas dependiendo del modelo. El destino del único plomo es perforar la sien del jugador menos agraciado durante el “juego”.

Mientras nuestros expertos fantasmas del Ministerio de la Verdad vigorizan su creatividad revolviendo su “expertitud”, todavía no se ponen de acuerdo en si deben ser hasta 10 los “allegados” permitidos alrededor de las celebraciones hogareñas. Sin embargo, buena parte de la ciudadanía sigue dando vueltas al tipo y número de celebraciones que va a desarrollar. ¡Cómo NO vamos a celebrar estas fiestas con familiares y “allegados”! Hasta ahí podíamos llegar…

Da igual que “el riesgo de contagio aumente un 222% en festivos y puentes”-Infosalus. Da igual que el pasado viernes 4-D, el número de nuevos contagios detectados en todo EE.UU. alcanzara los 229.077 – NYT, marcando un nuevo máximo, según los expertos como consecuencia de las celebraciones familiares del día de Acción de Gracias. Da igual que en España ya excedamos los 70.000 muertos por esta pandemia (Sistema MoMo). Da igual.

Me cuenta un buen amigo que unos cuñados han emprendido su particular batalla para lograr que la familia unida celebre las fiestas unida. Justifican la irremplazable convivencia tras PCRs por doquier, tests de diversa índole y demás certificados de cobardía e ingenuidad para quien no se una a la causa. Por lo visto, cada vez que ve a los cuñados en Instagram haciéndose selfies sin mascarilla y con la carita pegada a otra carita de la amistad de turno, le entran ganas de una “pausa-divorcio” con desvinculación familiar inmediata. Aquellos que pensamos que tras estas fiestas las posibilidades de masacre son enormes, tendremos que impugnar a estos pelmazos irresponsables.

De entre lo poco conocido 100% cierto y seguro de la COVID-19, se deduce categóricamente que las celebraciones hogareñas que junten en una mesa a más comensales de los que forman el núcleo familiar habitual, son de máximo riesgo; salones perfectamente acondicionados para jugar a la RULETA RUSA del COVID-19.

Nuestras 17+2 taifas y este Gobierno, incompetentes en la armonización y acuerdo único también en tiempos de incertidumbre y zozobra, podrían aconsejar el número idóneo de “allegados” de acuerdo con el tipo de revólver hogareño. Así, en aquel domicilio de ambiente clásico y tradicional donde cuenten con un revólver LeMat 1865, de espiga, tambor de 9 cartuchos y muy empleado durante la Guerra de Secesión, podrán alojarse 9 “allegados”. Si por el contrario, el hogar es más vanguardista y dispone de un Smith & Wesson 642, calibre 38 Special, solo 5 “allegados” podrán disponer de manduca y silla mientras oyen de fondo la pieza de salsa “Pedro Navaja”.

¿Se podría poner sensatez como plato principal en estas fiestas? ¿Se pueden dejar las celebraciones para cuando el alto riesgo de contagio se anule? ¿Pasa algo si no nos vemos las caras alrededor de una mesa con quien no convivimos diariamente? ¿Se puede poner el piloto del sentido común social en “on” y hacer caso a los expertos sin vínculos políticos, que nos recomiendan que estemos lo más “quietecitos” posible? Conociendo el percal, me da que no.

Enero de 2021 será un mes memorable. Las cifras de esta masacre que vivimos volverán a engrosarse con los jugadores de esta criminal y voluntaria RULETA RUSA a la que la estulticia social nos aboca. Volviendo a la letra de “Pedro Navaja”: “cuando lo manda el destino no lo cambia ni el mas bravo. Si necesitas un martillo, del cielo te caen los clavos. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay Dios!” Ocurre que no habrá sorpresa, estamos avisados.

Francisco José García Pascual

12_12_2020 año de la pandemia

Actualizado del artículo PUBLICADO EN SANIFAX EL 10_12_2020