Cómo aplicar el neuromarketing en tu negocio

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La transformación digital está cambiando la estrategia de las empresas en muchos campos y especialmente el modo en el que las estas se relacionan con sus clientes. El neuromarketing no es algo nuevo, pero sí que en los últimos años ha adquirido más fuerza que nunca.

Y es que la neurociencia ha demostrado que muchas de las necesidades, deseos y expectativas se generan de forma no consciente en nuestro cerebro, un modelo de toma de decisiones del que se aprovecha el neuromarketing. Comprender los principios básicos de esta disciplina puede ayudarte a aplicar dentro de tu plan de marketing lo que se conoce como “neuromarketing teórico”, un modelo diferente del complejo “neuromarketing aplicado”.

A grandes rasgos, lo que podemos hacer con el marketing teórico es aplicar los conocimientos de la neurociencia en el ámbito del marketing a nuestra estrategia de ventas, mientras que el neuromarketing aplicado se ocupa de aplicar herramientas como el EEG ( electroencefalografía), biosensores o electrocardiogramas sobre nuestros clientes para hacer una investigación de mercado. Esto es además de costoso, complejo,  así que veamos qué es lo que sí podemos hacer nosotros.

 

Cómo usar el neuromarketing en tu negocio. Algunos ejemplos

Como hemos visto debes “atacar” directamente sobre la parte irracional de tu cliente o cliente potencial.  Uno de los métodos que se han demostrado como tremendamente efectivos es hacer uso del principio de exclusividad. Si rodeamos de un halo de exclusividad a nuestro producto (siempre y cuando este tenga un valor real demostrable), haremos que nuestro cliente se sienta atraído por él.

Es importante también proyectar empatía con nuestra estrategia, que el cliente sienta que nuestra identidad de marca y producto casa con ellos, con su identidad social. Por ejemplo, si nuestro producto está enfocado a gente de un rango de edad media, toda nuestra comunicación debería ir enfocada en ese target y no en el de gente más joven.

Otra clave importante, especialmente en el ecommerce, es el precio. Varios estudios han demostrado que cuando pagamos (especialmente en efectivo) se activa la corteza insular en nuestro cerebro. Cabe destacar que la ínsula se activa ante las situaciones de peligro en las que un individuo está expuesto, es decir, ante el miedo, la amenaza, el dolor… por lo que debemos hacer que tanto el precio, como el proceso de compra, sean una experiencia cómoda para el cliente y evitar esta activación.

No dejes que se active la ínsula de tu cliente.

Para ello hay dos cosas que podemos hacer; por un lado evitar poner precios redondos a nuestros productos para evitar la sensación de “caro”.  Y es que forma inconsciente no nos parece igual pagar por algo 30 euros, que 29 o 29,99. Las dos últimas opciones son las ideales.

Debemos también ofrecer varias formas de pago para facilitar el proceso de compra y además, es importante que una de ellas sea pagar con tarjeta, ya que no activa la ínsula de la misma manera que un pago contra reembolso o en efectivo.

Intenta también dar toda la información posible sobre tu producto o servicio, que no queden dudas que hagan que el cliente desconfíe y busque en otra parte. También es importante dar opciones limitadas para evitar la parálisis de decisión. Muchas personas, cuando ven una lista masiva de opciones para elegir se saturan y a veces, acaban abandonando. En este caso, cuando se trata de opciones, menos es más.

Por otro lado, recuerda que tienes que entrar por los sentidos al cliente, así que usa todas las vías posibles (imágenes, el vídeo y el papel a ser posible) para tus anuncios. Elige colores llamativos y un lenguaje simple. Por ejemplo, asegúrate de que eliges tipos de letra que sean sencillas, todas con el mismo tamaño. Cuanto más fácil sea para tu cliente consumir tu contenido, mejor será para tu anuncio.

Una tipografía sencilla y pocas opciones es lo ideal si queremos vender.

Respecto a los colores, se ha demostrado que estos generan distintas emociones. Por ejemplo, el naranja incita a comprar, ya que se asocia con una toma de decisiones más rápidas y a un mayor nivel de energía. Por ello, se trata de un color muy utilizado en los botones de compra en importantes páginas de ecommerce como Amazon.

Recuerda también aplicar el storytelling correcto dentro de tu estrategia para conectar con tus usuarios, ya que si ven que eres una persona cercana, no sentirán esa sensación negativa de que “les estamos vendiendo” algo.

Estas son algunas de las estrategias  que puedes aplicar a tu negocio, pero no son las únicas. El modo en el que muestras los productos en tu sitio web o cómo te comunicas con tu audiencia en las redes sociales, también tiene un impacto significativo en la decisión de compra de un consumidor.